«Es esencial que los cabildos destinen recursos en sus presupuestos municipales para la creación y el mantenimiento de espacios (…)».
Los territorios de la República Dominicana requieren la habilitación, rehabilitación y mantenimiento de sus espacios públicos, esenciales para el disfrute de sus habitantes y visitantes. Estos espacios no solo enriquecen la educación y la cultura, sino que también contribuyen significativamente al desarrollo social y económico de las comunidades.
Amparados en la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, los ayuntamientos dominicanos cuentan con competencias propias para gestionar y preservar estos espacios. En particular, la letra “b” del artículo 19 establece que es responsabilidad de los gobiernos locales “normar y gestionar el espacio público, tanto urbano como rural”.
La importancia de gestionar los espacios públicos
Esta atribución legal obliga a los ayuntamientos a garantizar que los territorios bajo su jurisdicción cuenten con infraestructuras sostenibles y accesibles, diseñadas para beneficiar a la sociedad en su conjunto. Estas obras deben fomentar actividades como:
- La sana recreación: a través de parques, plazas y áreas de esparcimiento.
- La práctica deportiva: mediante instalaciones adecuadas para actividades físicas.
- Las manifestaciones culturales: promoviendo actividades que fortalezcan la identidad local.
- La conservación ambiental: generando espacios que promuevan el respeto por los recursos naturales.
- La convivencia ciudadana: creando entornos que estimulen la interacción y la construcción de una cultura de paz.
Responsabilidad presupuestaria y sostenibilidad
Es esencial que los cabildos destinen recursos en sus presupuestos municipales para la creación y el mantenimiento de espacios como:
- Parques de recreación.
- Instalaciones deportivas.
- Plazas culturales.
- Jardines botánicos, entre otros.
Además, estas estructuras deben ser sostenibles a lo largo del tiempo. Esto implica no solo asegurar su financiamiento, sino también garantizar la conservación de sus instalaciones y su funcionalidad.
Para lograr estos objetivos, los ayuntamientos pueden asociarse estratégicamente con la comunidad y el sector empresarial, trabajando de manera conjunta en el diseño y ejecución de planes que aseguren el uso eficiente y la preservación de estos espacios públicos.
Compromiso de las autoridades y la ciudadanía
El éxito de estas iniciativas depende tanto de la voluntad de las autoridades municipales como del compromiso ciudadano. Los gobiernos locales deben asumir con seriedad su responsabilidad de dotar a sus territorios de espacios públicos adecuados, mientras que la ciudadanía debe participar activamente en su cuidado y mantenimiento.
La gestión de los espacios públicos es una competencia fundamental que la Ley 176-07 asigna a los ayuntamientos. Cumplir con esta responsabilidad no solo es un mandato legal, sino también una oportunidad para fomentar el bienestar social, económico y ambiental de las comunidades. ¡Hasta una próxima entrega!
