El expresidente se reunió en Nueva York con cineastas dominicanos de la diáspora para conversar sobre los 16 años de la Ley de Cine y el porvenir de la industria audiovisual. Planteó profesionalizar el sector y fortalecer la escritura de guiones.
Nueva York.— El expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, impulsor de la Ley 108-10 para el Fomento de la Actividad Cinematográfica, sostuvo un encuentro con productores, directores, guionistas y actores dominicanos residentes en Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania. La cita fue en Symphony Space, en el Upper West Side de Manhattan, y estuvo encabezada por Omar de la Cruz, director ejecutivo del Festival de Cine Global Santo Domingo.
Durante su intervención, Fernández subrayó el papel de la diáspora en el desarrollo del país: “Yo pienso que el futuro dominicano está en una alianza estratégica entre la diáspora y el desarrollo nacional de la República Dominicana. Cuando logremos eso, este país va a volar”.
“Este es mi barrio”
El exmandatario abrió su intervención evocando su infancia y juventud en la zona. Recordó que vivió en la calle 95, junto a Broadway, que pasaba a diario frente a la sala donde se celebró el encuentro y que en ese mismo barrio consiguió su primer empleo, a los 12 años, como repartidor. “Yo era el chico más rico de Nueva York”, bromeó.
Relató que su vínculo con el cine nació en Santo Domingo de la mano de su mentor cultural, Jimmy Sierra, quien tras ver con él Topaz, de Alfred Hitchcock, lo animó a escribir una reseña. Ese texto lo publicó el periodista Orlando Martínez, a quien Fernández rindió homenaje recordando que el salón de prensa del Palacio Nacional lleva su nombre.
La Ley de Cine, parte de un proyecto mayor
Fernández explicó que la Ley de Cine forma parte de una visión más amplia: un futuro Código de la Comunicación para la República Dominicana. Ese código integraría la ley sobre expresión y difusión del pensamiento, una ley del audiovisual (el país aún no tiene una ley de radio y televisión), la ley del libro y, más adelante, normas sobre redes sociales y plataformas digitales. Sobre estas últimas advirtió que el debate sigue abierto en el mundo, entre el modelo regulatorio europeo y la autorregulación que defiende Estados Unidos, y que su carácter transfronterizo complica legislar desde un solo país.
Destacó que las 389 películas dominicanas estrenadas desde la promulgación de la ley “significan que hay una masa crítica” y que “técnicamente, las películas dominicanas de hoy son infinitamente superiores a las que se hacían antes de la ley”. Aun así, llamó a mirar hacia adelante: “Todos estamos de acuerdo en la necesidad de profundizar un proceso de profesionalización del cine dominicano”.
El reto: el guion
Según Fernández, uno de los principales retos es el guion. “Necesitamos formar guionistas”, afirmó. “Aprender a escribir guiones para televisión y para cine es un arte, es algo que se aprende”, dijo, y añadió que la creatividad “se logra estudiando a los maestros de cada género” y leyendo a los clásicos de la literatura.
Como ejemplo citó los ciclos de estudio que se realizan en la sala de proyección de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), en Santo Domingo, donde durante un mes se analiza la obra de un director, como Francis Ford Coppola, Woody Allen o David Lynch. Anunció además que esa formación se reforzará en colaboración con la Universidad de Columbia.
