Pekín, 7 jul (EFE).- China despertó este martes con las consecuencias de varios desastres en distintas regiones, que dejan once muertos por tormentas y tornados en Hubei (centro), cuatro fallecidos y ocho desaparecidos por el tifón Maysak en Guangxi (sur), y cinco muertos y doce desaparecidos tras un deslizamiento de tierra en Gansu (noroeste), además de decenas de miles de afectados.
En Hubei, las autoridades provinciales elevaron este martes a once el número de fallecidos después de que un episodio de convección severa azotara la noche del lunes varias zonas de la provincia, informó la agencia estatal Xinhua.
El fenómeno, que combinó tormentas eléctricas, fuertes lluvias, vendavales y tornados en algunas localidades, afectó a las ciudades de Huangshi, Huanggang, Ezhou y Xianning entre el lunes y el martes.
Entre las 19:00 y las 23:00 hora local del lunes (11:00 y 15:00 GMT), 53 municipios registraron vientos asociados a tormentas eléctricas, dos de ellos de nivel 13, mientras que algunas zonas sufrieron tornados, según las autoridades citadas por Xinhua.
De acuerdo con la Agencia EFE, el último balance deja 14.600 damnificados, once muertos, un desaparecido y 331 heridos, además de 996 personas trasladadas de forma preventiva y otras 246 reubicadas.
Las autoridades contabilizaron asimismo 22 viviendas derrumbadas y daños en otras 4.855.
El Gobierno provincial señaló que el episodio tuvo un carácter «extremadamente repentino» y vientos de gran intensidad en un corto periodo de tiempo.
En el sur del país, el tifón Maysak, el décimo de la temporada y el primero que tocó tierra este año en China, dejó cuatro muertos y ocho desaparecidos en Guangxi, donde las lluvias torrenciales provocaron inundaciones y la rotura de varios embalses en Nanning, capital regional.
Según el balance oficial difundido este martes, las lluvias causaron cuatro fallecidos en la localidad Hengzhou, bajo administración de Nanning, donde 84.700 personas resultaron afectadas y 54.468 debían ser evacuadas.
En el condado de Binyang, otras 8.606 personas se vieron afectadas, de las cuales 8.150 fueron reubicadas de forma urgente.
El embalse Liulan, en Hengzhou, sufrió dos brechas principales de unos 50 metros en total, por las que comenzó a salir un gran volumen de agua hacia zonas situadas aguas abajo, según personal de la instalación citado por medios locales.
China afronta desde mediados de mayo una sucesión de lluvias intensas en el centro y el sur del país, a lo que se suma ahora la fase activa de tifones en sus mares próximos, con el supertifón Bavi avanzando hacia el país, advirtieron meteorólogos locales, que añadieron que los efectos de Bavi se empezarán a hacer notar a partir de este jueves en el sureste. EFE
